Esta isla, situada al sur de Italia, ofrece un paisaje privilegiado y paradisíaco a todo aquel que la visita. Podéis recorrer los caminos de la isla en largas caminatas, paseando por la Via Vittorio Emanuelle, famosa por sus exclusivas tiendas, y las glamorosas Vía Camelle y Vía Croce. No vamos a dejar de lado los pintorescos callejones, poblados de residencias blancas de estilo medieval, las cuales nos ofrecen vistas de las bellas playas de fina arena, bañadas por el inconfundible azul del mar mediterráneo.
En Capri vais a encontrar una de las más accidentada geografía que hay en Italia, y prueba de esto es la cueva Azzurra, con más de 50 m de profundidad, 15m de ancho y 30m de alto, a la cual se puede acceder mediante lancha desde Marina Grande. La cueva Azzurra se ha convertido en una de las principales atracciones del lugar, ya que la luz que penetra desde la entrada dibuja en las paredes de la cueva brillantes tonalidades, reflejándose en el agua, creando de esta forma un ambiente casi mágico.
Entre los puntos que merecen la pena ver destacan la Iglesia de Santo Stefano, la Villa San Michele o la Villa Jovis desde donde podéis obtener unas magníficas vistas de la isla.
Para llegar hasta la isla, lo más fácil es a través del aeropuerto de Nápoles, usando el transbordador (desde los puertos del Golfo de Nápoles o de la Península Sorrentina) y desembarcando en el puerto principal de Marina Grande.











