A sólo dos horas del mundanal ruido de Roma se puede encontrar un paisaje de montaña, bosques y un ecosistema sorprendente: es el Parque Nacional de los Abruzos.
El Parque Nacional de los Abruzos se encuentra, en su mayor parte en la provincia de L’Aquila y el resto se extiende entre la provincia de Frosinone en el Lacio y en la provincia de Isernia en el Molise. En total, ocupa una extensión de más de 500 kilómetros cuadrados con sede en Pescasseroli y es conocido por preservar algunas de las especies de fauna italiana más características, como el oso pardo, el lobo de los Apeninos y la gamuza de los Abruzos.
En Pescasseroli no vais a encontrar mucho más una ciudad que sirve de base para explorar la región. Cuenta con pistas de esquí y es el punto de salida para excursiones. En la ciudad se encuentra un Centro de visitantes del Parque Nacional, con un Museo de Historia Natural y un zoológico.
El pueblo está rodeado por una zona de grandes montañas, ríos y lagos, como pueden ser los Apeninos con uno de sus más altos picos: il Corno Grande del Gran Sasso, con sus 2912 metros.
Explorar las zonas salvajes de los montañas de Abruzzo será un retiro a la naturaleza, con la opción de seguir numerosos itinerarios de ascenso a las montañas de hasta 2200 metros, rutas de trekking señalizadas, la posibilidad de practicar deportes de aventura, cabalgatas, etc.
En este área, también se encuentran el Parque Nacional Gran Sasso-Monti della Laga y el Parque Nacional de la Majella, dos zonas protegidas extraordinarias, y el Parque Regional Sirente-Velino que destaca por albergar animales muy poco conocidos habitualmente. Estos cuatro parques han convertido a la región de Abruzzo en la Región de los Parques y Rincón Verde de Europa.
Más información en la página oficial del parque: http://www.parcoabruzzo.it/Eindex.php




