Otra de las magníficas iglesias que podréis encontrar dando un paseo por el encantador Barrio de Trastevere. Se encuentra ubicada entre la puerta Settimiana y la Plaza de Santa María y fue edificada a finales de 1500 para guardar y venerar una imagen sagrada de la Virgen, colocada debajo de una pequeña escalera exterior de una casa de al lado donde al parecer habían acaecido varios milagros.
Posteriormente, en 1849 se añadió el convento que podéis ver ahora. Los monjes que regentaban el convento son conocidos por haber encargado, y posteriormente rechazado, la Transito della Vergine (Transicón de la virgen), que fue la última obra realizada por Caravaggio antes de tener que huir de Roma acusado de homicidio en 1606.











